El 16 de octubre de 1988 en el palacio de minería quedó formalmente instalado el primer consejo de directivo de la asociación mexicana para el control de los residuos sólidos y peligrosos A. C; habiéndose designado como titular al ingeniero Arturo Dávila Villareal, quien representaba un grupo de profesionales mexicanos involucrados con las diferentes actividades sobre el control de los residuos sólidos, tanto en el sector público como en académico y en la iniciativa privada.